BRUSELAS.- El Consejo de la Unión Europea (UE) adoptó este lunes 11 de mayo las decisiones que autorizan la firma del Acuerdo Global Modernizado (AGM) y del Acuerdo Comercial Provisional (ACP) entre la Unión Europea y México, allanando el camino para la firma formal de ambos instrumentos durante la VIII Cumbre UE-México, prevista para el próximo 22 de mayo en Ciudad de México. Así lo informó el Consejo de la Unión Europea en el comunicado de prensa publicado por la presidencia rotativa que ostenta Chipre este semestre.
Según el comunicado del Consejo, la aprobación de estas decisiones llega apenas días antes de que se celebre la primera cumbre bilateral entre las dos regiones en once años, una cita en la que participarán la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. La UE espera que la cumbre refleje el “renovado impulso en las relaciones UE-México”, de acuerdo con el mismo comunicado.
El Consejo señaló en su mensaje que estos acuerdos “representan un paso fundamental en la modernización de la asociación de la UE con México, sustituyendo el marco vigente establecido en el año 2000 y reflejando la evolución de las relaciones bilaterales hacia una asociación estratégica integral”. Con ello, se da por concluida una negociación que se extendió durante una década y que tiene como objetivo reemplazar el Acuerdo Global de 2000, primer tratado de este tipo que la UE suscribió con un país latinoamericano.
De acuerdo con la información difundida por el Consejo de la Unión Europea, el Acuerdo Comercial Provisional podrá entrar en vigor una vez que ambas partes lo firmen, pero deberá obtener el visto bueno del Parlamento Europeo y de los 27 Estados miembros para su ratificación definitiva, al igual que el Acuerdo de Asociación Estratégica Política, Económica y de Cooperación. El próximo 23 de junio serán las Comisiones de Relaciones Exteriores y de Comercio del Parlamento Europeo las que votarán la ratificación o no del acuerdo, y el conjunto de esa institución votará lo mismo en la sesión plenaria que tendrá lugar del 6 al 9 de julio.
La estructura dual del acuerdo -un instrumento provisional de comercio y un acuerdo global de asociación- busca acelerar los beneficios económicos mientras se completan los procedimientos de ratificación completos, señala el boletín.
El comunicado del Consejo precisa que el objetivo central del pilar comercial es “impulsar significativamente” el acceso al mercado mediante la eliminación de la mayoría de los aranceles aduaneros restantes, la mejora del acceso a los mercados de contratación pública y la apertura de nuevas oportunidades de inversión y servicios. En particular, el acuerdo eliminaría los altos aranceles sobre exportaciones clave de la UE, con especial énfasis en los productos agroalimentarios, y mejoraría las condiciones para sectores como la maquinaria, los productos farmacéuticos y los equipos de transporte.
Además, según el comunicado del Consejo, el acuerdo comercial garantizará la protección de cientos de indicaciones geográficas europeas en el mercado mexicano, salvaguardando así los productos regionales distintivos de alimentos y bebidas ante posibles imitaciones. También refuerza la cooperación en materia de materias primas críticas e incorpora normas avanzadas en áreas como aduanas, facilitación del comercio, protección de la propiedad intelectual, contratación pública y comercio digital.
El Consejo de la UE apuntó en su comunicado que el acuerdo modernizado beneficiará especialmente a más de 45.000 empresas de la Unión que exportan a México, en su mayoría pequeñas y medianas empresas. El comercio bilateral, que ya superó los 86.800 millones de euros en 2025 según datos recientes, podría experimentar un impulso significativo en los próximos años gracias a la eliminación de barreras que aún persisten entre ambas economías.
Según el comunicado del Consejo, el pilar político del Acuerdo Global Modernizado abarca un amplio abanico de áreas de cooperación, entre ellas la seguridad y la justicia, el desarrollo sostenible y el cambio climático, la transformación digital y los derechos humanos. A través de este instrumento, la UE y México se comprometen a reafirmar la defensa de valores compartidos como el Estado de derecho, el multilateralismo y la protección de derechos fundamentales, en un contexto internacional marcado por crecientes presiones sobre el orden multilateral.
El comunicado del Consejo destaca que, en el marco de la dimensión política del acuerdo, ambas partes prevén mantener un diálogo periódico de alto nivel sobre derechos humanos, seguridad y justicia, así como sobre la manera de afrontar, prevenir y combatir la corrupción. Estas disposiciones amplían el alcance del marco de cooperación existente, que ya incluía ámbitos como la energía, la salud y la lucha contra el crimen organizado.
El ministro de Comercio de Chipre, Michael Damianos -cuyo país ejerce este semestre la presidencia rotatoria del Consejo de la UE-, fue citado en el comunicado del Consejo al señalar que “la decisión marca un hito importante para la UE y su larga alianza con México”, al tiempo que indicó que estos acuerdos “profundizan la cooperación con un socio de confianza e impulsan la agenda más amplia de la UE para diversificar sus relaciones comerciales globales”. La presidencia chipriota asumió este papel en el contexto de una reconfiguración de las cadenas de suministro globales que ha reavivado el interés europeo por diversificar sus vínculos comerciales.
El comunicado del Consejo recuerda que México ocupa una posición destacada en la política exterior de la UE en América Latina: es uno de los dos “socios estratégicos” del bloque en la región —junto con Brasil— y un aliado cercano en foros multilaterales sobre cuestiones como el clima, los derechos humanos y el libre comercio. Con una población de alrededor de 130 millones de personas y la segunda economía de América Latina, México representa un mercado de gran relevancia para las empresas europeas y un nodo logístico de creciente importancia en el continente americano.
De acuerdo con el comunicado del Consejo, la relación entre la UE y México se remonta a 1997, cuando el país latinoamericano se convirtió en el primero de la región en firmar un Acuerdo de Asociación Económica, Coordinación Política y Cooperación con el bloque europeo. Ese acuerdo, que entró en vigor en el año 2000, permitió que el comercio bilateral se cuadruplicara en sus primeras dos décadas. La modernización ahora aprobada busca sentar las bases para una nueva etapa de la relación, adaptada a los desafíos geopolíticos y económicos del siglo XXI.
