Impunidad en México, una invitación a seguir matando periodistas

Foto: Yetlaneci Alcaraz

Hace dos meses la periodista mexicana Marcela Turati fue galardonada en Alemania con la prestigiosa medalla Theodor Heuss al mérito y valor civil por “su valiente compromiso con la política democrática y sus reportajes, basados en hechos e investigados concienzudas, sobre personas desaparecidas”. Durante su visita a suelo alemán Turati participó en una mesa de debate sobre la situación de la prensa en México, organizada por la Fundación Heinrich Böll. Ahí habló sobre la crisis de violencia que viven los comunicadores en México y los pendientes de un Estado mexicano que parece haberlos olvidado. Underground Periodismo Internacional retoma aquella participación de Turati a propósito del reciente asesinato de los periodistas Luis Mertín Sánchez, en Nayarit, y Nelson Matas Peña, en Guerrero, durante el mes de julio. Sus ejecuciones se suman a 5 asesinatos más de periodistas en lo que va de este año en México.

BERLÍN, Alemania.- “En México llevamos (los periodistas) más de 10 años bajo emergencia sin protocolos de seguridad (efectivos), con medios críticos que no se pueden sostener, con la amenaza permanente del crimen organizado que tiene amenazados a colegas en ciudades enteras y con un fenómeno de autocensura cada vez más visible ante la burla y enojo de seguidores (en redes sociales) a quienes molesta que los periodistas hagan su trabajo”. Tal es parte del diagnóstico que la periodista Marcela Turati presentó en la mesa de debate Prensa bajo fuego, estrategias de periodistas mexicanos en contexto de violencia mortal.



El evento fue organizado por la Fundación alemana Heinrich Böll en su sede de Berlín y en él también participaron Christian Mihr, Director General de Reporteros sin Fronteras en Alemania, y Max Lucks, diputado de Los Verdes y miembro del Bundestag.

Horas antes de ser condecorada con la medalla Theodor Heuss y ante la pregunta expresa de si las expectativas generadas a partir del cambio de gobierno en México en 2018 -con la llegada a la presidencia de Andrés Manuel López Obrador y la autodenominada 4T- se habían cumplido, Turati resaltó que, de forma contraria, el país vive un grave retroceso en materia de militarización y México continúa en la lista de los países más peligrosos para ejercer el periodismo.

“Es el país sin guerra declarada que siempre aparece en los primeros lugares en asesinatos de periodistas. Tenemos 30 periodistas desaparecidos desde el 2003 que a la fecha no son buscados. Hay periodistas desplazados, exiliados y amenazados. Este gobierno también ha utilizado Pegasus para espiar a defensores de derechos humanos y periodistas. Y de las cosas más terribles que hay es el mensaje que se da desde el poder ejecutivo cada día en su conferencia mañanera en donde continuamente -hasta tres veces a la semana- (el presidente) critica a periodistas que investigan”.

Es así que bajo un contexto de violencia acumulada, como el que se vive en México, y en dónde el matar periodistas ha sido normalizado – continúo la multipremiada Turati- el mensaje que sale cada día desde el Ejecutivo mexicano “no contribuye a la seguridad de los periodistas sino que por el contrario, los pone en riesgo y normaliza que cualquier funcionario público replique estos ataques”.

“Los periodistas mexicanos no sólo nos convertimos en corresponsales de guerra en nuestra propia tierra. También nos convertimos en activistas y defensores de derechos humanos porque hemos tenido que salir a defender a nuestros propios colegas amenazados o asesinados y pedir justicia. Es una triple labor la nuestra: luego de terminar la nota hay que salir a pedir justicia”.

Marcela Turati.

Y Turati sabe de lo que habla al ser ella misma víctima de seguimientos y vigilancia durante años a causa de sus investigaciones sobre las masacres de personas migrantes en el norte de México.

“El presidente mexicano presenta a los periodistas como los enemigos del pueblo y eso es mucho más peligroso en un contexto donde el rol del Estado debería ser el de brindar seguridad a los comunicadores en un momento tan crítico para la prensa en México”, señaló.


Mujeres periodistas, sin protección suficiente

Más aún, cuando de mujeres periodistas se trata, los pendientes del Estado son mayores. Y es que, de acuerdo con Turati, no sólo tienen que enfrentar los ataques cada vez más diferenciados por su género de parte del crimen organizado -de tipo misógino, sexista, que vulneran ampliamente su intimidad y son sumamente peligrosos- sino que los mecanismos de protección que desde el gobierno se han creado para proteger periodistas no contemplan las necesidades especiales que requiere una mujer. 

“Estos mecanismos generalmente no contemplan el rol de una mujer que tiene que cuidar a sus hijos o a sus padres, que tiene una familia. Los mecanismo están hechos para los varones (pues) sacar a una mujer periodista amenazada de la zona (de peligro) es muy difícil porque una mujer nos se puede ir así de pronto, no puede dejar a sus hijos, a su familia, a la gente que cuida”. 

Y todo ello, a pesar del valor preponderante que las mujeres comunicadoras juegan dentro de la espiral de violencia que vive el país y su cobertura informativa. No sólo, planteó Turati, son mujeres quienes lideran el trabajo de investigación periodística en el país aportando un enfoque en derechos humanos dentro de sus coberturas, sino también son ellas las que han creado los colectivos de protección a periodistas, han fundando medios críticos y defienden la libertad de expresión.

 “Hay un doble o triple esfuerzo por hacer proyectos colaborativos, de capacitación y cuidaos, por hacer todo lo que los gobiernos no han hecho”, denunció. 


Romper las reglas del periodismo

De acuerdo con la también fundadora de la plataforma Quinto Elemento y del proyecto A dónde van los desaparecidos, el tema crucial en México tiene que ver con la impunidad. Y es que, a pesar de existir leyes de protección a periodistas, fiscalías especializadas, mecanismos de protección y demás figuras impulsadas desde el Estado, lo no que no hay es coordinación adecuada y edificante entre éstas y sí, en cambio, prevalece la impunidad. 

“La impunidad es una invitación a seguir matando periodistas. Si no investigas y tienes asegurado que amenazar periodistas no va a tener ninguna consecuencia, (eso) es un incentivo para seguir haciéndolo. Siempre digo que la impunidad es una pistola sin seguro para seguir usándola porque la impunidad es garantizada”, enfatizó. 

Ante la falta de seguridades, los periodistas en México han tenido que aprender a cuidarse solos. Y esos cuidados, según Turati, han implicado incluso tener que romper las reglas del periodismo: 

“Hemos aprendido a trabajar en colectivo, rompiendo las reglas del periodismo, la (información) exclusiva no se firma a veces, trabajamos entre muchos (colegas) temas peligrosos para compartir los riesgos y muchas veces borrando incluso el nombre (de quien realizó la investigación). No se sabrá el trabajo en el que tardaste un año en investigar sin que se sepa que lo hiciste tú”.


Apoyo internacional

Desde el año 2000 han sido asesinados en México 161 periodistas, según la organización Artículo 19. La impunidad y falta de mecanismos efectivos de protección, como lo señaló Turati, impiden que la situación mejore. Durante la mesa de debate en la que participó insistió en la necesidad de una comisión de la verdad que se encargue de investigar la muerte de cada uno de estos comunicadores. 

Lo ideal, desde su punto de vista, es integrar un mecanismo extraordinario con un grupo interdisciplinario de expertos independientes que llegue a México e investigue, también en tiempo real, cada vez que haya un asesinato contra un periodista. 

“Este grupo independiente tendría que tener las facultades de investigar y así poder saber quién esta detrás de estos asesinatos y poder así desmantelar a estas redes criminales que matan periodistas porque en la mayoría de las veces hay políticos, gobernantes y funcionarios involucrados detrás de todo. Y hasta que no les echemos luz e intentemos desmantelarlas no vamos a cambiar”, advirtió.

La propuesta de Turati considera un grupo integrado por expertos internacionales o bien que éstos puedan capacitar de forma independiente a una comisión integrada por expertos mexicanos. 

En ese sentido, la periodista reconoció el valor que tiene el respaldo internacional en la protección a los periodistas en México. Hacer visible hacia afuera lo que pasa en el país es importante, consideró. 

Foto: Theodor Heuss Stiftung

Marcela Turati recibió el pasado 13 de mayo en la ciudad  alemana de Stuttgart la medalla Theodor Heuss. Al respecto, la Coordinación Alemana por los Derechos Humanos en México y sus organizaciones miembros expresaron su satisfacción por el premio. 

Tomando en cuenta que el Estado mexicano no ha cumplido suficientemente con su obligación de proteger de forma eficaz a quienes por su ejercicio periodístico son amenazados “creemos que este reconocimiento fortalece el ejercicio de su derecho a trabajar por la independencia periodística“, señaló en su momento Françoise Greve, coordinadora de la Coordinación Alemana por los Derechos Humanos en México.


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