Narcotiroteos en Bruselas, una mirada mexicana

Una serie de balaceras ligadas al tráfico de droga da un golpe de realidad criminal a la capital belga, que, sin embargo, evita asumir la “normalización” de su fuerte consumo de estupefacientes.

Los habitantes de Bruselas, la capital belga, están alarmados: la violencia ligada al tráfico de droga es cada vez más intensa y las autoridades llevan tiempo declarándose totalmente rebasadas. Nada más en lo que va del año se han registrado 70 balaceras, las cuales la policía adjudica a una guerra de territorios que aumentó con la reciente irrupción de la poderosa mafia francesa de Marsella, según información de la policía. Ya el año pasado fueron unos 100 los tiroteos que dejaron una cifra récord de ocho muertos y 43 heridos.

El fin de semana antepasado, sin embargo, las cosas llegaron a lo que podría ser un punto de no retorno: durante cuatro días, entre el viernes 21 de agosto y el lunes 24, se produjo un tiroteo diario. De manera milagrosa -dado que ocurrieron en lugares públicos y con armamento de alto calibre-, ninguno de ellos dejó muertos, aunque sí heridos.

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