Mientras el gobierno de México busca proyectar en el exterior una imagen positiva del país, promover su cultura, sus tradiciones y su supuesta condición democrática, la realidad termina por imponerse: en Francia, una nueva agrupación delictiva, el Cartel Mocro Nueva Generación (CMNG), utiliza precisamente la bandera mexicana como uno de los símbolos de su identidad y poderío criminal.
Las siglas CMNG aparecieron en julio pasado vinculadas con una violenta disputa por puntos de venta de droga en el barrio Fleming de la ciudad de Carcasona, en el sur de Francia. Según el diario Le Parisien, cinco hombres fueron alcanzados por disparos, uno de ellos murió y los otros cuatro resultaron heridos en el ataque ocurrido el 16 de julio último. Los investigadores encontraron 56 casquillos calibre 7,62 milímetros en el lugar de los hechos.

El contenido del video fue todavía más revelador por el lenguaje utilizado. De acuerdo también con Le Parisien, después de la ráfaga de balas contra el punto de venta apareció un mensaje amenazante dirigido a otros narcotraficantes: “van a dormir uno por uno” (en francés “Vous allez dormir un par un”), seguido de amenazas contra ellos y sus familias. El periódico señaló además que las imágenes parecían reivindicar el ataque mediante las siglas CMNG y DZNG, DZ Nueva Generación, en referencia al poderoso grupo criminal de Marsella, la DZ Mafia.
De acuerdo con el diario Le Monde, la DZ Mafia se ha convertido en ocasiones en una auténtica “marca” o etiqueta que otros grupos pueden utilizar para proyectar una imagen de poder. Según el diario, reclamar esa identidad puede servir a vendedores y grupos locales para parecer más amenazantes dentro del mercado de drogas. Y lo mismo la utilización del nombre “nueva generación”, que evoca al temido narcotráfico organizado mexicano, en particular al Cartel Jalisco Nueva Generación.
Mocro Mafia: una red, no un cartel a la mexicana
La Mocro Mafia, por su parte, es una de las redes del narcotráfico más grandes de Europa y del mundo. A diferencia de los carteles de México, ésta no funciona como una sola organización jerárquica. Un informe de 2024 de la Comisión de Investigación del Senado francés la define como “una alianza de grupos criminales formados principalmente por ciudadanos holandeses y belgas de origen marroquí”. El informe explica que sus antecedentes se remontan al tráfico de cannabis durante los años ochenta, pero que a comienzos de este siglo distintas redes se orientaron hacia la cocaína, un mercado considerablemente más rentable.
El informe del Senado francés, titulado Un salto necesario: salir de la trampa del narcotráfico, expone que la implantación territorial de estas redes, caracterizadas por su extrema violencia, se encuentra fundamentalmente en Países Bajos y Bélgica, sobre todo alrededor de las grandes infraestructuras portuarias de Rotterdam y Amberes. Explica que su posición geográfica y su acceso a esas instalaciones facilitaron la transición desde el cannabis hacia la cocaína, y describe a la Mocro Mafia como una estructura “horizontal”, formada por diferentes células que pueden cooperar o competir dependiendo de las circunstancias.
Esa estructura flexible es uno de los elementos que ayuda a explicar su expansión internacional. Siempre de acuerdo con el informe del Senado francés, las organizaciones asociadas con la Mocro Mafia han conseguido instalar miembros en América Latina y establecer contactos con otros grupos internacionales. El documento señala que algunos de sus integrantes funcionan como “brokers” o intermediarios capaces de conectar diferentes organizaciones criminales y facilitar operaciones de tráfico de drogas.
Las autoridades francesas todavía investigan quién está detrás de la denominación CMNG. Pero su referencia a la Mocro Mafia y la utilización de símbolos mexicanos adquieren relevancia en un mercado europeo de cocaína cada vez más conectado con organizaciones criminales de América Latina.
El componente mexicano
El caso de Ridouan Taghi es probablemente el vínculo más explícito que aparece en fuentes abiertas sobre la Mocro Mafia y el narco mexicano. Investigaciones periodísticas neerlandesas y españolas han señalado que Ridouan Taghi, uno de los principales dirigentes de la Mocro Mafia y condenado en 2024 en Países Bajos a cadena perpetua, llegó a establecer contactos con el Cártel de Sinaloa para el suministro de cocaína.
Un elemento llamativo es el sorpresivo episodio de 2023, cuando Vicente Zambada, hijo de Ismael “El Mayo” Zambada -éste último actualmente preso en Estados Unidos- difundió un mensaje dirigido a Othman El Ballouti, un traficante vinculado a la Mocro Mafia, reclamando el pago de una deuda relacionada con cocaína. Tal video -publicado originalmente por el periodista Joris van der Aa en La Gaceta de Amberes y en su momento reproducido por Underground Periodismo con su permiso- es una indicación pública de una relación comercial concreta entre una figura asociada al Cartel de Sinaloa y un miembro de la mencionada mafia europea.
Europol y la DEA han llegado a una conclusión todavía más amplia. En un informe conjunto, titulado Complejidades y ventajas del tráfico internacional de drogas: la participación de actores criminales mexicanos en el mercado de drogas de la UE, ambas agencias afirman que las incautaciones de metanfetamina y cocaína vinculadas con actores criminales mexicanos se han convertido en “una característica destacada del panorama europeo de drogas”. El documento agrega que actores mexicanos y redes criminales establecidas en la UE “han estado trabajando juntos” para transportar drogas desde América Latina hacia Europa y, en determinados Estados miembros, para producir metanfetamina y cocaína.
El informe conjunto identifica, además, distintos tipos de intermediarios: “brokers”, “cocineros” de metanfetaminas, “enviados”, mediadores logísticos y proveedores de lavado de dinero. Es decir, la relación entre las organizaciones mexicanas y las europeas no necesariamente adopta la forma de una estructura vertical. Puede consistir en servicios contratados, intermediarios que conectan proveedores y compradores, especialistas enviados a Europa o redes europeas que proporcionan logística de transporte y seguridad y lavado de activos.
Este contexto ayuda a comprender por qué las siglas CMNG han despertado interés entre las fuerzas antinarcóticos de Europa. La referencia explícita a la “Mocro Mafia”, la utilización de la palabra “Cartel” -que no pertenece al mundo del narco europeo- y la simbología mexicana, encajan con una transformación del narcotráfico local en la que las fronteras entre organizaciones latinoamericanas y redes europeas son cada vez menos rígidas. Pero vale la pena insistir en que los reportes disponibles hasta el momento del cierre de esta publicación no permiten afirmar que el CMNG sea una filial de una organización mexicana ni que exista una alianza formal entre CMNG y la Mocro Mafia.

